Emily Dickinson  

Emily Elizabeth Dickinson (Massachusetts 1830 – 1886), su apasionada poesía la ha elevado a la categoría de poetas imprescindibles estadounidenses como Emerson y Whitman.

No se casó y se dedicó por entero a su poesía, aunque en vida apenas publicó ni una docena de los casi dos mil poemas que escribió. La mayoría de sus poemas tratan sobre la inmortalidad y la muerte, temas muy repetidos también en las cartas que enviaba a sus amigos.

Hasta cuatro años después de su muerte, en 1890, no se publicó su primera colección de poesías. Esta autora está considerada universalmente como una de las poetas americanas más relevantes de todos los tiempos.

He aquí algunos de sus poemas:

Él era débil y yo era fuerte

Él era débil y yo era fuerte,
después él dejó que yo le hiciera pasar
y entonces yo era débil y él era fuerte,
y dejé que él me guiara a casa.

No era lejos, la puerta estaba cerca,
tampoco estaba oscuro, él avanzaba a mi lado,
no había ruido, él no dijo nada,
y eso era lo que yo más deseaba saber.

El día irrumpió, tuvimos que separarnos,
ahora ninguno de los dos era más fuerte,
él luchó, yo también luché,
¡pero no lo hicimos a pesar de todo!

No pude detenerme ante la muerte

Porque no pude detenerme ante la muerte,
amablemente ella se detuvo ante mí;
El carruaje solo nos encerraba a nosotros
y a la inmortalidad.

Condujimos lentamente, ella no sabe de apuros;
y por su cortesía debía abandonar mis labores
e incluso mis ratos de ocio.

Pasamos por la escuela donde jugaban los niños,
sus lecciones apenas concluidas;
pasamos frente a los campos de pastoreo
y ante el sol que se ponía.

Nos detuvimos ante una casa que parecía
una hinchazón de la tierra;
su techo, solo visible,
su cornisa, apenas un montículo.

Desde entonces han pasado siglos;
pero cada uno parece más corto
que el día en que anuncié por vez primera
que las cabezas de los caballos
apuntaban hacia la eternidad.

Morí por la Belleza

Morí por la Belleza, pero apenas
pude acostumbrarme a mi tumba,
uno que murió por la Verdad
se instaló en el cuarto contiguo.

Me preguntó suavemente por qué caí.
“Por la Belleza”, respondí.
“Yo por la Verdad, y ambas son una,
por lo que somos hermanos”, dijo él.
Y así, como parientes reunidos en la noche,
hablamos de un cuarto al otro
hasta que el musgo alcanzó nuestros labios
y cubrió nuestros nombres.

Si puedo evitar que un corazón se rompa

Si puedo evitar que un corazón se rompa,
entonces no viviré en vano;
Si puedo evitar el pesar de un hermano,
consolar el dolor del vencido,
ayudar al petirrojo a encontrar su nido,
entonces no viviré en vano.

Emily Dickinson (“Ver el Cielo en verano es poesía, aunque no esté escrito en ningún libro -los verdaderos poemas huyen-“)

6 Compartir

1 comentario en «Emily Dickinson  »

  1. Su legado poético está en la cima de la literatura estadounidense por su pasión, su gran sensibilidad y la gran influencia que tuvo en la sociedad de su época. También pienso que es una poetisa imprescindible que todos los amantes de la literatura deberíamos conocer.

    Responder

Deja un comentario