Querido Reyes Magos,
Hoy os escribo estas líneas para deciros que este año no sólo quiero regalos materiales que se puedan envolver, sino también esos regalos invisibles que llenan el corazón: paz que alivia las tensiones, amor que conecta a las personas, y empatía y comprensión entre todos nosotros.
Que el apoyo de la familia y los amigos no nos falten porque son los lazos que nos sostienen en los momentos difíciles y los que nos alegran en los buenos tiempos.
Os pido que inculquéis sensatez a la clase política que nos tiene tan hastiados, para que gobiernen para España y los españoles y no por sus intereses políticos y electorales. Que dejen de confundirnos y enfrentarnos, obligándonos a cargar con esas mochilas que tanto pesan porque están henchidas de afán de venganza y de revancha. Que nos dirijan con determinación, respeto y honradez, y no nos saturen con radicales ideologías, que sólo son vendas para nuestros ojos, para controlar nuestra voluntad y coartar nuestras libertades con objeto de sacar el mayor rédito social impidiendo los consensos que se enfrentan con el muro de la falta de entendimiento. Todo ello, para que recobremos la ilusión y ellos recuperen el prestigio perdido demostrando sus capacidades.
Qué se disipe esa marcada polarización y haya paz social que nos permita hablar y comunicarnos con la debida educación para que exista el enriquecedor debate que siempre nos enseña. Que la verdad y la racionalidad recuperen su peso específico para que no sigamos perdiendo el rumbo. Me viene al pelo esta frase del filósofo Fernando Sabater, llena de sabiduría y conocimiento: “Los que piensan diferentes a nosotros son imprescindibles, para que no nos volvamos locos de razón”.
La política está creada para facilitar las cosas no para complicarlas. Es primordial que se valoren nuestras tradiciones y creencias, que se honre nuestra bandera y nuestro himno, estimable distintivo de nuestra identidad como país. Por supuesto que todo cambia y hay que adaptarse, pero no por ello hay que dinamitar los principios, logros y derechos ya conseguidos.
La mejor política es la que consigue que no nos preocupe la política, ello querrá decir que nuestros gestores están haciendo bien su trabajo y nuestra confianza es firme cuando nos sentimos dignamente representados por las personas que nos lideran. Por ello, espero que en un futuro no muy lejano lleguemos a encontrar el buen camino para conseguir esta ansiada estabilidad que nos permita un verdadero progreso.
Y, con humilde modestia también os pido, que indiquéis a los responsables la solución para que se terminen esos injustos conflictos bélicos que azotan el mundo, causando tanto dolor, miseria, desesperación y, sobre todo, tantas muertes de víctimas inocentes.

Del mismo modo os pido que nos concedáis el todopoderoso don de la misericordia, consolar a los afligidos y ayudar a los necesitados, dando gracias a Dios cada día por lo mucho que tenemos.
Y, por último, no os olvidéis de traer salud para todos, tan básica e imprescindible para disfrutar de la vida, el mejor regalo que podemos recibir.
Y que tengamos fe, fe en la humanidad, tan imperfecta y a la vez tan maravillosa, que sabe sacar lo malo y lo mejor de todos nosotros.
Gracias Majestades, creo que mis demandas son altamente ambiciosas, pero vosotros sois Magos y creo que está en vuestras manos realizar este prodigioso milagro que nos permita fortalecer nuestra esperanza, a estas alturas tan extenuada y consumida.
Gracias anticipadas, os deseo un buen viaje desde el lejano Oriente, espero que este año mis peticiones sean atendidas, creo que he sido moderadamente buena y no solo lo pido para mí sino también por todas aquellas personas que tanto consuelo, justicia y amor necesitan.

Ah, me olvidaba, recordaros también que traigáis el roscón para tomarlo, como manda la tradición, con rico chocolate calentito.
Cuidaros mucho, nos vemos pronto.
23 diciembre, 2025
Ana María Pantoja Blanco