Cartas de Bonni and Clyde

Bonni & Clyde pasaron a la historia como la más famosa pareja de bandidos. Durante más de dos años, cuando se producía la llamada Gran Depresión norteamericana (1929), robaron, secuestraron y asesinaron.

Aunque, detrás de la vida ruda de bandidos, se esconde una hermosa historia de amor qué ha inspirado a muchos escritores y cineastas.

Carta de Bonnie a Clyde:

Hola cielo:

Sólo unas líneas esta noche, porque me siento muy triste y sola. Piénsalo, cariño, hoy te he visto por primera vez en dos semanas, y apenas sólo unos minutos. Pero ha sido muy tierno verte por fin. Estos polis han resultado ser muy agradables, cariño. No son como los de Denton.

Tu madre se queda a pasar la noche conmigo. Quería que se quedase para que pueda volver a verte mañana. Mi amor, voy a buscarme un empleo para poder quedarme aquí. Ya no aguantaba más en Dallas sin ti. Cielo, qué feliz sería si pudieras liberarte de ese espantoso embrollo. No veo cómo me las voy a arreglar si te vas. No parecía que estuvieras muy contento de verme. ¿Algo va mal? ¿Ya no me quieres? Sé cómo te sientes, cariño, me imagino que estás preocupadísimo.

Escucha, querido, no te voy a escribir mucho hoy, porque te veré mañana, esperemos, y vamos a estar juntos un buen rato, como en los viejos tiempos. Y cielo, no te olvides de que te quiero más que a nada en el mundo, y sé muy, muy, muy bueno, y piensa en mí, aquí, pensando en ti.

Tu chica triste y solitaria, Bonnie.

Posdata: no te preocupes cariño, porque voy a hacer todo lo que esté en mi mano, y si al final no te sueltan, seré buena mientras estés encerrado, y esperaré, esperaré, esperaré, hasta que vuelvas conmigo. Te quiero.

 Carta de Clyde a Bonnie:

 Mi dulce esposa:

Acabo de recibir tu dulce y esperada carta y créeme, fue toda una sorpresa saber de ti. Pero si casi no podía creer lo que veían mis ojos cuando descubrí tu letra en el sobre. Así que lo tomé y lo miré de cerca y al final tuve que admitir que era tuyo.

Escucha, Bonnie, ¿quién demonios te ha contado todas esas mentiras sobre mí? Cielo, sabes de sobra que jamás he dicho nada parecido sobre mi niñita de ojos azules. Cariño, te quiero más que a mí mismo, que me hayan caído catorce años no significa que vaya a quedarme aquí para siempre. Madre fue a Waco a hablar con el juez. Le dijo el juez que la ayudaría a que me redujeran la condena a dos años. Si todo sale como espero, no voy a tener que vivir lejos de mi niña por mucho tiempo.

Oye, querida, sé que tu madre piensa que no quería responder a su carta, pero es que cuando me escribió estaba en otro campamento para prisioneros, y en éste sólo te dejan escribir a tu familia. No te olvides de decírselo. Estoy en la granja número 2 de Eastham y recibo mi correspondencia en esta misma dirección. Así que no te olvides de contestarme cuando recibas esta carta, ya que, cielo, no sabes cuánto necesito tus cartas para poder matar las horas de estos días largos y tristes.

Daría cualquier cosa por poder ver de nuevo a mi niñita de ojos azules. Cielo, ni siquiera tengo una foto tuya. Cuando dejé el campamento número 1, no me avisaron con antelación, por lo que no tuve tiempo de recoger tu foto así que, por favor, envíame otra, si la tienes.

Bueno niña, voy a ir terminando por hoy, si me respondes esta carta te contaré más cosas la próxima vez. Te envío todo mi amor, de tu chico que te quiere, Clyde.

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1 comentario en “Cartas de Bonni and Clyde”

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